Las causas del asma aún siguen siendo poco claras. Existe una susceptibilidad individual de origen genético, cuya naturaleza es desconocida. Los estudios generalmente la vinculan con alergias, factores hereditarios, condiciones ambientales y el peso del paciente.
Algunos agentes o estímulos, normalmente conocidos como “disparadores”, pueden empeorar o hasta causar asma en personas sensibles. Estos disparadores son diversos e incluyen: polvo, humo del tabaco, contaminación del aire, ciertos gases, incluso el aire frío o el ejercicio. Sin embargo, todavía sigue siendo poco claro el motivo por el cual muchas personas reaccionan ante estos disparadores mientras que otras no. Las vías respiratorias de los asmáticos reaccionan en forma intensa ante los mismos y se inflaman.